28 jul. 2012

Roma en 4 días (tercera parte)

En nuestro tercer día en la milenaria ciudad de Roma seguiremos gastando alpargata y disfrutando de varias de sus plazas más conocidas. Además, como dije en el anterior día, nos espera alguna sorpresa.

Podemos comenzar el recorrido en la Basílica de Santa María la Mayor, una de las cuatro basílicas mayores de Roma y cuya planta es 100% como su nombre indica, basilical, con columnas a los lados, techo artesonado... No en vano, está construida sobre lo que fue el templo de la diosa Cibeles. 
Fachada
Interior de la basílica
Siguiendo por vía Torino llegamos a la Piazza della Republica, donde se encuentra la Basílica de Santa María de los Ángeles y los Mártires que ocupa lo que fueron las termas de Diocleciano. En la misma plaza está el Gran Hotel, donde el rey Alfonso XIII murió en el exilio.
Piazza della Republica
Sta María de los Ángeles y los Mártires
Observad la magnitud de lo que fueron las termas de Diocleciano
A escasos metros se encuentra una de las fuentes que trae el agua más fresca a Roma. Hay que decir que Roma es muy calurosa en verano, sin embargo sus fuentes emanan un agua fría excepcional, cosa que es de agradecer. Estamos frente a la fuente de Acqua Felice, pues allí terminaba un acueducto que traía agua de tan sólo a 22km de la ciudad, de ahí su nombre. Justo justo al lado hay una pequeña y "barroquísima" iglesia que pasaría desapercibida a nuestros ojos si no fuese porque os recomiendo encarecidamente entrar, pues alberga una de las sorpresas que siempre que guío a alguien por Roma me gusta dar: el éxtasis de Santa Teresa, de Bernini.
Acqua Felice
Éxtasis de Santa Teresa
Bajando por la Vía del 20 de Septiembre seguro que llegamos a un cruce de caminos que nos hace detenernos. Habremos llegado a Quattro Fontane, que como podemos imaginar consta de cuatro fuentes que representan a Juno, Tíber, Nilo y Diana. Pero la característica que hace diferente a esta "piazza" es que están situadas en las cuatro esquinas de la intersección de las dos calles.  
Seguimos nuestro recorrido por la vía delle Cuattro Fontane hasta llegar a otra piazza muy luminosa y abierta: Piazza Barberini. Lleva el nombre de la familia cuyo palacio preside el espacio, pero lo que llama nuestra atención es de nuevo otra fuente en la zona central: la Fuente del Tritón, de Bernini.
El dios Tritón sobre 4 delfines
Subiendo por Vía Venetto unos metros nos topamos con la Iglesia de Santa María della Concezione dei Capuccini. Esto va dedicado a aquellas mentes más impresionables, pues lo que esta iglesia esconde es algo excepcional a la vez que macabro. 
Hace años era gratuito visitar la cripta, pero esta última vez, se habían puesto a mercadear con la muerte y el morbo, habían creado un museo y cobraban 6€ (que me negué a pagar) por ver la cripta y es supuesto museo.
Desandamos nuestros pasos para bajar por la Vía del Tritone hasta toparnos con la Via dei Due Marcelli, que nos llevará hasta la Embajada Española ante la Santa Sede (una joya y museo de palacio), con la columna de la Inmaculada Concepción justo enfrente. Un poquito más adelante se encuentra la barca de Bernini y la famosísima escalinata de Piazza di Espagna que une la misma con la Iglesia de la Trinitá dei Monti. Esta plaza no se llamó siempre así sino que en un principio fue la Piazza di Francia, pero cuando la embajada española se instaló en las inmediaciones, dividió la zona en dos triángulos: donde está la columna y donde está la fuente en forma de barca (la primera fue plaza España y la segunda plaza Francia). Sin embargo, el tiempo quiso que a todo el conjunto se le denominase como Piazza di Spagna pese a que la Iglesia que corona el entorno es la iglesia de los franceses en Roma. Podéis imaginar el cabreo de éstos últimos.
Embajada española ante la Santa Sede
Columna de la Concepzione
Barca de Bernini
Escalinata de Piazza di Espagna
Podemos subir la escalinata si la cantidad de turistas sentados en ella nos lo permiten y poder disfrutar de unas bonitas vistas desde allí. Aprovechando que estamos en una de las partes más altas de la ciudad no podemos dejar de visitar los cercanos jardines y parque de Villa Borghese.
Lago en Villa Borghese
Saliendo de este parque llegamos a Piazza del Popolo (plaza del pueblo). Un gran espacio abierto donde confluyen 3 de las calles más importantes de Roma, una de ellas, vía del Corso, une directamente con Piazza Venezia atravesando todo el centro romano. En una de sus iglesias laterales fue enterrado Nerón. 
Obelisco Flaminio, del reinado de Ramsés II
traído a Roma, estaba puesto en el Circo Massimo
Cogiendo la calle de más a la derecha de las tres llegaríamos al Ara Pacis y Mausoleo de Augusto. El primero fue un regalo del senado romano a Augusto por sus victorias en Hispania y Galia. El segundo fue uno de los lugares de enterramiento más fastuosos de Roma donde descansaron gran parte de la familia de Augusto. 
Por último, siguiendo la orilla del Tíber podemos acercarnos hasta el Ponte Sant'Angelo y el castillo con su mismo nombre. Ideado por el emperador Adriano como mausoleo familiar, cambió pronto su uso utilizándose como fortaleza militar para los papas. Incluso hay un pasillo que es considerado "tierra de nadie" que une el Vaticano con el castillo y es por donde el Papa, en caso de peligro huye a refugiarse, aunque dicen que sólo se ha usado una vez, por Clemente VII durante el saqueo de Carlos I a la ciudad.
Y hasta aquí nuestro tercer día.
La próxima jornada la dedicaremos a visitar un par de lugares que nos hemos dejado "olvidados" y luego alguna propuesta para ocupar nuestro tiempo en esta caótica ciudad de una manera... diferente.

1 comentario:

Mario dijo...

Al ver las imágenes me dan muchas ganas de ir a Roma. Sin embargo me han aconsejado que consulte la mejor oferta de hoteles en Ixtapa, porque es una gran opción