12 ago. 2011

Gaudí

Esta semana he visitado Barcelona para hacer una ruta por mi cuenta de la arquitectura de Gaudí. Desde pequeño me ha fascinado este arquitecto y artista. Sus obras son tan cercanas a la naturaleza, tan diferentes, armoniosas... en definitiva, obras de arte en las que nada está puesto por casualidad y todo tiene su razón de ser.

El objetivo principal era visitar la Sagrada Familia, pues nunca había entrado y he de decir que si por fuera ya impresionan esas tallas en piedra, por dentro, el cubrimiento de la nave central se me antoja imposible que se mantenga en pie. Las vidrieras, pese a ser de estilo moderno-contemporáneo me parecen muy acertadas y dan un color espectacular al interior. Las columnas se bifurcan en otras más pequeñas simulando altos y grandes árboles. Nada más entrar sentí una emoción inmensa que poco a poco se fue disipando a medida que pasaban los minutos en el interior, asimilando lo que creo que es la obra moderna más bonita y delicada de nuestro país y posiblemente del mundo. 

Una pequeña muestra de la belleza de la arquitectura bien hecha:
Puerta de la Pasión
Puerta del Nacimiento

Cubierta principal

Centro de la cubierta

Aún hay mucho trabajo por hacer y se financia con la venta de las entradas al templo, que es recomendable comprar previamente por internet, pues así no haces la cola de unas 2h para acceder. 

También hay que advertir de que lo hecho por Gaudí (puerta del Nacimiento y parte del cimborrio) no tiene comparación con el resto del edificio. Lo gaudiano tiene líneas más finas, más cercanas a la naturaleza mientras que lo reciente, como la puerta de la pasión, tiende al cubismo. 

Paseé por la Casa Milá, Casa Batlló y estuve horas admirando el parque Güell, otro ejemplo fascinante de naturaleza en consonancia con la arquitectura y viceversa. No me explico cómo no pudo cuajar la finca como zona residencial y al final tuvo que ser vendida al ayuntamiento para hacerla parque público. En el recinto se encuentra la casa que Gaudí habitó durante más de 20 años y donde se exponen varios de los muebles originales del artista. Me resultó muy curiosa la cama donde dormía, pues era un auténtico camastro modesto y austero que no estaba para nada en consonancia con la delicadeza del resto de la vivienda. 
Casa Batló

Muebles de la Casa Batló

Entrada Parque Güell

Entrada Parque Güell
También hice un tour rápido por el Barrio Gótico y el Borne: catedral, Santa María del Pi, Santa María del Mar, plaza del Rey... y decidí comenzar pronto la novela de "la catedral del mar".
Catedral de Barcelona
Santa María del Mar
Y para finalizar, pasear por La Rambla es imprescindible al visitar Barcelona. Lo considero un carnaval constante, un vórtice espacio-temporal que te transporta quizás décadas atrás, decrepitud, cierta insalubridad, comercio y turismo a paladas que encierra una pequeña joya llamada Mercado de la Boquería.


1 comentario:

Xabi Otero dijo...

Me encanta Barcelona. Espero volver a visitarla pronto, porque tiene muchísimos rincones (Especialmente los ocultos por el barrio gótico) que son realmente impresionantes.

Muy bonitas las fotos y la Sagrada Familia por dentro es increíble.