31 may. 2011

El águila, el grajo y el pastor

Grajo
Un águila que bajó volando desde una elevada peña arrebató un cordero; un grajo, a la vista de esto, quiso por envidia imitarla. Y entonces, tras tirarse con un fuerte graznido, se precipitó sobre un carnero. Pero al quedársele enganchadas las garras en los vellones batía sus alas sin poder librarse, hasta que el pastor, dándose cuenta de lo que pasaba, vino corriendo y lo capturó. Tras recortarle las alas remeras, al caer la tarde, se lo llevó a sus hijos. Cuando le preguntaron qué tipo de pájaro era, dijo: "por lo que yo tengo bien entendido, un grajo; pero por lo que él se pretende, un águila".

Así, la rivalidad con los poderosos a nada conduce y, en la desgracia, consigue el ridículo.
Fábula de Esopo. 

1 comentario:

Xabi Otero dijo...

Muy bonito el cuento y muy apropiado en los tiempos que corren.