6 ene. 2010

Oro, incienso y mirra.


Seguramente de pequeños os habrá pasado cuando poníais el zapato en el salón de casa con leche para los camellos y turrón para los Reyes Magos (al menos en Aragón se hace así) pensabais… ‘tengo claro para qué sirve el oro, sé para qué se utiliza el incienso, pero ¿qué demonios es la mirra y para qué sirve?
Con los años me pregunto ¿para qué querría el Niño Jesús oro, incienso o mirra?. La respuesta se sabe desde hace poco. Pues se ha descubierto que las tres cosas tienen poderes curativos conocidos en su época y ahora. Según el artículo a nadie se le ha pasado por la cabeza que el elemento en común que tiene el oro con el incienso y con la mirra son los poderes curativos, todos se quedaban en que el oro servía para comerciar o que era un metal precioso digno de reyes.
El oro como elemento curativo se trata de un antiinflamatorio con propiedades calmantes. Ya en nuestros días se ha descubierto que las sales del oro inhiben la producción de una molécula que provoca la inflamación responsable de la artritis en contacto con la piel. Y no estos estudios pero sí la reacción que produce el oro en la piel se sabe desde tiempos inmemoriales. Como dato a parte, en la última década se ha descubierto también que esas sales de oro pueden ser al mismo tiempo responsables de curar otras enfermedades infecciosas, incluso se estudia la posibilidad de aplicarlo a tratamientos contra el VIH y dos tipos de cáncer.
El incienso es una resina vegetal que tiene una serie de ventajas. La medicina india lo usaba para tratar la artritis y que se había estudiado para ver su potencial como curador del asma. Se han encontrado documentos en los que se constata que el humo del incienso curaría una enfermedad que hoy en día llamaríamos depresión. Y es que efectivamente es un inhibidor de la depresión. Por eso en los templos de culto, además de para aliviar el olor de las masas, se usaba para estimular y hacer a la gente un poquito más feliz. No es una droga como tal pero ayuda enormemente.
Mirra deriva del árabe y significa amargo. Los antiguos persas ya conocían sus propiedades y es que parece ser que es un sistema natural para corregir inflamaciones y curar pequeños cortes, corta hemorragias. Además ahora la cosmética ha descubierto la mirra como elemento para retardar el envejecimiento.
Así que los Reyes Magos llevaban unos regalos valiosísimos para la época que con el paso del tiempo han ido perdiendo en importancia, no tanto el oro por motivos actuales evidentes de consumo, una pena. 

1 comentario:

Xabi Otero dijo...

Qué cosas, yo no sabía estos datos. Está bien aprender este tipo de cosas, nunca te paras a pensar en ellas. Gracias por la información.